08 octubre 2007

EN PRISIÓN 17 MIEMBROS DE BATASUNA

MADRID.- El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decidió enviar a 17 miembros de Batasuna a prisión alegando que, desde la ruptura del "alto el fuego", el pasado junio, éstos no tienen la voluntad de "acabar con la violencia terrorista", sino la de "coadyuvar renovadamente a la consecución de los fines" de ETA "por medio del recurso a la violencia".
La abogada de Batasuna Jone Goirizelaia comparecerá a mediodía en el Hotel Anoeta de San Sebastián para pronunciarse sobre la encarcelación decisión de Garzón.
De los 23 miembros de la ilegalizada Batasuna detenidos el pasado jueves en la localidad guipuzcoana de Segura sólo seis han quedado en libertad. El resto han ingresado esta madrugada en la prisión madrileña de Soto del Real, acusados de un delito de integración en ETA, según informaron fuentes jurídicas.
Destacan los dirigentes de Batasuna Joseba Permach, coordinador y coportavoz de la formación ilegalizada; Rufino Etexebarría, miembro de la Mesa Nacional; Juan José Pretrikorena, encargado de Comunicación; y Juan Cruz Aldasoro, responsable de Navarra. El juez los acusa -a ellos y otros tres- de reiterar en el delito de pertenencia a banda armada por el que ya se encuentran procesados en sumarios en los que se investiga el entorno etarra. A los 10 restantes les imputa por primera vez la comisión de este delito.
En cuanto a los otros seis detenidos, para cuatro -entre ellos Jean Claude Aguerre, Haizpea Abrisketa y Egoitz Apaolaza-, Garzón ordenó prisión eludible bajo fianza. Los otros dos -Iban Berasategui y Xabier Albisu- fueron puestos en libertad nada más comparecer ante el juez.
Garzón adoptó esta decisión después de que los fiscales Carlos Bautista y Juan Moral pidieran prisión para 18 de los 23 detenidos y fianza de 10.000 euros para otros tras interrogarles, aunque, a excepción de los dos que quedaron en libertad, todos ellos se negaron a declarar.
"No tienen voluntad de acabar con la violencia"
Garzón explica su actuación en que "en el momento actual", en el que ya no existe un alto el fuego por parte de ETA, "y puesto" que los miembros de Batasuna, a pesar de tener la "opción de desvincularse de ETA" , "optan por la permanencia en el complejo terrorista, cumpliendo los fines y actuando en su seno" esa actitud debe valorarse "como un ejemplo de aquiescencia y apoyo" a la banda.
El juez justifica también la prisión en "la necesidad de asegurar todo el material probatorio que pueda resultar dañado", ya que desde marzo de 2006 hasta el 4 octubre de 2007, "la búsqueda de datos e indicios con la sobriedad que caracteriza a los cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ajenos a cualquier instrumentalización oportunista del sesgo que fuera, ha dado sus frutos y por ello, es en este momento cuando se debe actuar".
Hasta ahora no cabía actuar contra la cúpula de Batasuna porque, según Garzón, "cuando las actuaciones individuales" se han producido "aún en nombre o representación de la opción política ilegalizada con el fin de buscar el final de la violencia, aunque haya sido equivocada o interesadamente no puede considerarse ese hecho como un acto delictivo".
La detención de los 23 miembros de Batasuna se produjo al entender el juez que pretendían reactivar el partido y renovar su estrategia de apoyo a la banda terrorista y ordenó los arrestos cuando cometieron "un delito flagrante" como fue la celebración de una asamblea, actividad que tiene prohibida la formación abertzale desde que fuera ilegalizada y tuviera suspendidas sus actividades.
Una vez que ETA declaró la ruptura formal del alto el fuego, el pasado 5 de junio, "escenificada en la ejecución sistemática y reiterada de atentados, secuestros y extorsiones", la "valoración" de la conducta de Batasuna "no puede ser favorable a la falta de intencionalidad delictiva, de las reuniones en las que planifican su actuación, sino a la ejecución de las mismas de acuerdo con la estrategia" de la banda terrorista.
elmundo.es