06 octubre 2009

CSI•F alerta de la carencia de personal sanitario en las cárceles de la Comunidad Valenciana


El sindicato denuncia la escasez de médicos, auxiliares de enfermería, farmacéuticos y administrativos en los centros penitenciarios
El sindicato CSI•F alerta de la escasez de personal sanitario en las cárceles de la Comunidad Valenciana, en lo que supone un “incumplimiento flagrante de la ley de sanidad penitenciaria”. Médicos, auxiliares de enfermería, farmacéuticos y hasta administrativos, se encuentran “en cuadro” en la mayoría de centros valencianos, según afirman fuentes sindicales.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI•F) asegura que todas las cárceles valencianas tienen alguna carencia en los puestos sanitarios. Así, en la cárcel de Picassent –la más poblada de España con más de 2.500 presos-, la situación es “preocupante”. En este centro existe una importante falta de auxiliares de enfermería, pero el caso más grave es la ausencia de farmacéuticos.
“En el último año, sólo durante dos meses ha habido un farmacéutico contratado, el resto han sido ‘parches’ y, actualmente, ni siquiera existe una persona encargada de esta área, cuando por ley es obligatorio”, explican desde CSI•F. Esto provoca importantes ralentizaciones en los procesos sanitarios, ya que un farmacéutico es responsable de, entre otras muchas funciones, autorizar, gestionar y requerir medicamentos, orientar sobre su uso, solicitar fármacos especiales o controlar estupefacientes como la metadona, usado para la rehabilitación de heroinómanos.
En la prisión alicantina de Fontcalent, de una plantilla de ocho médicos más un subdirector médico sólo están cubiertas cinco plazas, y se tiene contratados a dos sustitutos para paliar las carencias asistenciales de una población reclusa de más de 1.100 internos –aunque la capacidad para la que se diseñó era de la mitad-. Igual de problemática resulta en este centro la escasez de auxiliares de enfermería. “En Fontcalent hay seis profesionales que realizan funciones de auxiliares y dos administrativos sanitarios”, afirman fuentes sindicales.
Dada la condición de este centro como prisión para preventivos y a que presenta, además, un elevadísimo número de ingresos (es donde inicialmente se envían a todos los presos de Alicante, una de las cuatro provincias españolas con más entradas), la carga de trabajo es enorme (reconocimientos a todos los ingresos, atención inicial a población muy marginal, elevado número de informes… etc.) con lo que la plantilla resulta “absolutamente insuficiente”, afirman desde CSI•F.
La situación no es mejor en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent, donde se denuncia, además de problemas de estructura y organización, una falta absoluta de personal auxiliar para atender a los aproximadamente 300 internos judiciales. “Es tan grande la carencia de auxiliares que, en muchos turnos, uno sólo de ellos debe cubrir dos pabellones”, subrayan fuentes sindicales.
La cárcel de Villena, un centro de penados altamente masificado, también se suma a la habitual cobertura incompleta de las plazas de sanitarios, además de la también habitual, no sustitución de los profesionales de baja o vacaciones.
En lo respecto a la nueva cárcel de Albocàsser (Castellón 2), la Central Sindical afirma que las necesidades sanitarias tampoco están bien cubiertas. “Existe un subdirector y un médico en plantilla y otros dos contratados para una población de 1.650 presos. Además, tienen a uno o dos facultativos a los que contratan por horas o acto médico, lo cual, a nuestros entender, es tercermundista”, subrayan fuentes sindicales, “dado que no permite una asistencia continuada”. CSI•F recalca también que las carencias en este nuevo centro “también existen en el resto de colectivos sanitarios”.
También en la cárcel de Castellón 1 existen “graves deficiencias”. “No está cubierta ninguna de las plantillas (médicos y enfermeros) y el número de auxiliares (tres) es muy corto, así como el de administrativos (tan sólo uno)”, recalcan.
Ante estos datos, el sindicato CSI•F considera “insostenible” la situación de las prisiones valencianas, no sólo por la manifiesta masificación de las mismas, sino también por la “escasez” de personal para atender a los internos. “La superpoblación de los centros valencianos debería más todavía al Ministerio a cuidar al máximo las medidas higiénicas y sanitarias de los mismos, por lo que reclamamos al Gobierno que cumpla la ley y dote del personal necesario a las cárceles”, reivindican fuentes sindicales.

NOTICIA PUBLICADA EN:
Elperiodico.com